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CHIARA SUPERSTAR


Creado por Mirada Flash el 28 julio 2017

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Es una máquina de hacer dinero, ganar seguidores y sublimar el Millennials Chic.

 

El siguiente hit de Chiara Ferragni será idear el vestuario del show Intimissimi On Ice 2017, A Legend of Beauty”. La italiana creará todos los atuendos que se utilicen en el escenario durante el espectáculo sobre hielo, a realizarse en la Arena de Verona. “Estoy feliz de tener la posibilidad de colaborar para este evento”, dice la audaz rubia de 30 años y, para no deprimirnos, mejor ni especular cuánto dinero se ha embolsado por esta nueva colaboración. 

 

NUMERITOS HABLAN…

Las cifras de esta señorita forman parte de las grandes ligas. En Instagram tiene casi 10 millones de seguidores (y contando), mientras que su blog The Blond Salad (fundado en 2009) recibe unas 115 mil visitas diarias, suma alrededor de 900 mil usuarios únicos al mes y genera en promedio 15 millones de impresiones mensuales. Por algo la revista Forbes la incluyó hace un par de años en su lista de las 30 personas menores de 30 años más influyentes del planeta. Se calcula que su blog tiene un valor estimado de 7.5 millones de euros, y su línea de calzado, lanzada en 2011, unos 4.5.

 

VELOZ METAMORFOSIS

¿Cómo fue que pasó de ser una it girl a una blogger consumada, instagrammer de culto, empresaria e influencer plenipotenciaria? La respuesta es un cocktail multifactorial: talento, belleza, dedicación y la pericia de saber estar en el momento y lugar indicados. Por ello, las marcas enloquecen de alegría cuando ella porta alguna de sus creaciones o postea comentarios positivos sobre sus colecciones.

Chiara ha colaborado con un listado impresionante de firmas, desde Mango y Tommy Hilfiger, hasta Mercedes-Benz y Rolls-Royce, pasando por Guerlain, Lancôme y Redken, por mencionar sólo algunas. Además, su participación en las semanas de la moda de Milán, Nueva York, París, Londres, Moscú y São Paulo la ha metamorfoseado de chica street style a icono glam, por lo que asegura:

 

“Nunca me han pagado por ponerme un vestido. Me visto como me apetece. Hay días en los cuales a todo el mundo le gusta cómo lo hago, y otros en que no le gusta a nadie… ¡Pero a mí sí!”.

 

CUANDO SEA GRANDE…

Todas quieren ser como ella, pues representa lo que muchísimas jóvenes de la Generación Y desean alcanzar: es la quintaesencia del espíritu individualista y cada una de sus fotografías y apariciones parece gritar “¡ámenme por lo que soy!”, es decir, el máximo exponente de un insaciable paradigma comunicativo: las redes sociales. Rica, famosa y bonita, hay algo que todo mundo pasa por alto: trabaja durísimo. “Puedo mantenerme despierta hasta las 3:00 a.m. escribiendo y mandando información, y a las 9:00 a.m. estar camino al primer desfile del día. Y así durante una semana”. Por lo tanto, su modelo de negocios es más sofisticado de lo que podría imaginarse, pues sus colaboraciones con las marcas buscan convertirse en relaciones a largo plazo con miras no sólo financieras sino mediáticas y sociales.

 

Quien en un principio era considerada la Barbie italiana y hoy se le brinda trato de grande signora della moda (en su primera visita a la CDMX fue recibida por el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera), cumple con todos los requisitos que una celebridad debe presumir en su CV: portada de Vogue, alfombra roja en Cannes, juez de Project Runway y miembro inamovible del front row. Es el ejemplo a seguir para un montón de chicas que ven cumplidas en ella las promesas de un mundo color de rosa. Chiara lo sabe, y cuando se le cuestiona al respecto, se limita a decir que es una gran responsabilidad y un halago servir de inspiración a otras personas. OK, la diplomacia también es su fuerte.

 

NADIE ES PERFECTO

La joven que comenzó tomando fotos de ella misma y de su antiguo novio, Richie Pozzoli, para después publicarlas en Flickr y Lookbook.nu, consiguió que la popularidad se volviera su aliada estratégica. Tras consolidarse como un fenómeno global, señala: “Ahora la gente cree en mí, no sólo mis followers, también la industria”.

 

Bueno, no tan rápido. Si bien es cierto que muchos sellos se han mostrado interesados en establecer vínculos con ella, también es verdad que otros han dejado entrever que no tienen la menor intención de crear nexos. Inditex, H&M y Forever 21 no salivan por esta rubia, lo mismo que los grandes almacenes estadounidenses. Además, en el reciente after party del desfile de Moschino, le preguntaron a Jeremy Scott qué opinaba sobre los diseños de Chiara. El director creativo puso los ojos en blanco y fingió una arcada de nauseas. ¿Broma? Quizá, lo cierto es que las piezas de su firma –camisetas, sudaderas, suéteres, chaquetas, trajes de baño, mochilas, fundas para teléfonos celulares, zapatos y algunos accesorios– no son una oda al carácter propositivo. Su omnipresente ojo con pestañas parece trazado por un alienígena oligofrénico, y el resto de los gráficos que salpican sus diseños (labios, estrellas, flores) no ayudan en nada. Pero, aún así, se venden.

 

Por lo pronto, Chiara sigue manteniendo bien nutrida (¿enajenada?) a su audiencia, que es su principal fuente de ingresos, y planea con exactitud científica, rigor militar y tasación digna del “Lobo de Wall Street” el próximo golpe maestro: su muuuy rentable boda con el rapero milanés Fedez.

 

ci_sara

FOTOS CORTESÍA DE INTIMISSIMI, GLAMOUR, GRAZIA, PINTEREST Y CHIARA FERRAGNI.