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El tono perfecto para tu cabello


Creado por Mirada Flash el 06 junio 2017

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¿El color negro endurece las facciones? ¿Un rubio cenizo hace que te veas cinco años mayor? ¿La gama de los rojos está reservada exclusivamente para las chicas de piel clara? ¿Los colores de fantasía sólo los pueden llevar las adolescentes? Elegir el color adecuado no es tan sencillo como parece. Por ello, y como parte de la campaña Belleza & Bienestar, la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (CANIPEC) lleva a cabo una estrategia para reforzar el consumo informado.

Con base en sus investigaciones y en los puntos de vista de los expertos que forman parte de este organismo, hemos llegado a una conclusión: ¡hallar el matiz ideal puede ser una tarea agotadora! No obstante, resulta más fácil si desde un principio sabes qué quieres: oscurecer tu cabellera, aclararla o dotarla de luminosidad, para así seleccionar el tinte y sistema ideales que complementen tu look y resalten tu personalidad.

Un Pantone para tu cabeza

Los tonos se clasifican en cálidos, fríos o neutros. Si deseas añadir calidez a tu cabello, opta por alternativas doradas, castañas, caramelo, miel o con destellos bronceados. Para un aspecto más frío, inclínate por colores cenizos o ahumados. Atención: las tonalidades que incluyen la palabra “natural” en su denominación comercial, permiten que el color original de tu cabello se exprese en el resultado y, además, proporcionan la mejor cobertura de canas. Recuerda que puedes encontrar los tintes en tres formulaciones: gel, crema y espuma, todas igual de eficaces.

De flojera, pero indispensable

Sí, se trata del retoque, para lo cual primero se debe aplicar el color en las raíces y dejarlo actuar durante el tiempo total del proceso; después, se distribuye el pigmento en el resto de la cabellera, permitiendo una fijación de 10 a 15 minutos para asegurarte de obtener una coloración uniforme (siempre verifica la ficha de instrucciones para conocer el tiempo exacto de exposición). Si lo que deseas es aclarar un poco tu cabellera, escoge un tono ligeramente más pálido que el empleado la vez anterior. Aplícalo sólo en las raíces, para que las puntas luzcan acordes y, de este modo, obtengas el efecto desdeado.

¿Sólo un ratito o va en serio?                                                                       

No siempre lo que se busca es una coloración permanente, sobre todo si la idea es experimentar, divertirse un poco o simplemente comprobar cómo te sientes con determinada tonalidad. En esos casos, lo mejor es apostar por una opción de tinte transitorio o semipermanente que puede durar en óptimo estado hasta 28 intervenciones con shampoo, cubriendo las canas de forma natural. La gama y estructura de los tintes que se ubican en esta categoría tienen la cualidad de realzar tu color o hacerlo más oscuro, con la ventaja de que la raíz resultará menos evidente que si utilizas una alternativa de alta duración.

Por su parte, el color permanente no suele deslavarse con la ducha y, por lo general, dura hasta que el cabello crece o se somete a un corte. Puedes optar por una tono más claro,  con mayor profundidad  o uno que cubra por completo las canas. Ten en cuenta que si te atrae la idea de un producto permanente, pero aún estás indecisa en cuanto al color, lo más recomendable es primero elegir uno diáfano, ya que resulta más sencillo oscurecer el cabello si cambias de opinión, que pasar de un negro brillante a un dulce rubio caramelo. Ya lo sabes: ideas claras, decepciones escasas.