fLash Blog

PESTAÑAS TECHNICOLOR


Creado por Mirada Flash el 15 junio 2017

Share




¿Mascara de colores? Aprende a usarlo como una experta

Una de dos: negra o marrón, y fin de la historia. En realidad, las opciones cromáticas en cuanto a mascaras de pestañas no parecen muchas. Aceptémoslo: llevar rímel azul eléctrico día tras día no es la mejor idea, a menos que corra el año 1986 y tú seas una fanática irredenta de Cyndi Lauper.

NADA ESTÁ PROHIBIDO

La culpa es, en cierto modo, de los años 90, cuando el minimalismo impuso ir con look de cara lavada y reducir el maquillaje a unas cuantas pinceladas básicas. A partir de entonces, una creciente y temida “lista negra” se engrosaba temporada tras temporada y, por supuesto, la mascara de colores ocupaba un sitio privilegiado. Conclusión: permaneció vetada durante un buen tiempo.

Por fortuna, no hay mal que dure cien años ni industria que lo aguante, así que la reactivación del arcoíris fue un acto de común acuerdo entre todas las marcas, desde las que integran el segmento juvenil y masivo hasta las firmas de lujo. Una vez más, se corroboraba el único precepto inquebrantable del maquillaje: nada está prohibido… siempre y cuando se cumplan unas cuantas pautas que garantizan buenos resultados.

 

LAS REGLAS

 

  1. Según el color de tus ojos será la tonalidad del rímel La idea es resaltar o contrastar, ambas vertientes son válidas, pero hay normas. El makeup artist Olivier Échaudemaison señala que “si tus ojos son azules o verdes y decides usar una mascara del mismo color, ésta potenciará la tonalidad natural del iris; pero si lo que buscas es crear una oposición adecuada, entonces opta por la gama de los violetas y púrpuras”. ¿Ojos verdes? El experto sugiere un infalible marrón cálido. En caso de que tus ojos sean cafés, miel o avellana, los tonos morados, ciruelas y verdes profundos son un acierto, pues aportan luminosidad. Para los ojos negros hay tres posibles elecciones: acero, fucsia y esmeralda.

 

  1. Olvídate de otros “efectos especiales” La mascara de pestañas en color no ordinario es suficiente para que tu maquillaje resulte creativo, así que elimina de tu lista el glitter, iluminador, blush iridiscente, eyeliner metalizado y demás tentaciones. El punto focal deben ser exclusivamente las pestañas, por lo que el rostro tiene que lucir fresco, equilibrado y sin otras “distracciones”. Procura que el labial y las sombras sean neutras y no marques demasiado las cejas. El objetivo es conseguir una apariencia nude (incluyendo tu manicura). Otro punto importante: no emplees demasiado producto (con dos capas es suficiente), ya que el efecto es más contundente que el obtenido con la mascara clásica. Evita a toda costa que tus pestañas parezcan patas de araña policromadas.

 

  1. Corrobora la ocasión Seamos sinceras: las pestañas de colores no son convenientes para asistir a una cena elegante, una cita romántica, una entrevista de trabajo o cualquier acontecimiento que involucre las palabras “formal” o “gala”. Tampoco es tu mejor opción si lo que quieres es verte súper sexy o natural. Su discurso tiene dos facetas: diversión y vanguardia. Es un recurso perfecto para salir de fiesta o visitar clubes y circuitos artísticos, bohemios o alternativos. No es un cosmético ideado necesariamente para uso cotidiano, sino para las ocasiones en que resulte congruente y su mensaje lúdico, avant-garde y fashion pueda ser bien asimilado.

 

  1. Apodérate del truco maestro Olivier Échaudemaison tiene una sugerencia para ti, si al igual que muchas mujeres consideras que ir con todas las pestañas rosas es demasiado. El maquillista recomienda que, para una primera aproximación, apliques tu usual rímel negro y, sólo en las puntas, un toque de mascara dorada, a manera de pequeños reflejos, lo cual iluminará tu mirada de forma instantánea y, a la vez, discreta. Puedes probar este mismo efecto con un rímel metálico, de preferencia en tonalidades malaquita, zafiro o malva.