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TU ALIADA EN LA PLAYA


Creado por Mirada Flash el 29 junio 2017

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Aprende a sacarle partido a una prenda sin fecha de caducidad: la túnica.

Para muchas personas la palabra “túnica” es sinónimo de algo anticuado, poco favorecedor y casi obsoleto que nadie en su sano juicio llevaría hoy en día, cuando  en realidad es una de las prendas más versátiles y benévolas que existen, sobre todo en tus visitas a la playa o durante esa pool party que tienes programada.

CON HISTORIA

En su Diccionario de la moda y de los diseñadores, Georgina O’Hara Callan define la túnica de la siguiente manera: “Originalmente, vestido corto que llevaban los antiguos griegos y romanos. Normalmente sin mangas y atada en la cintura o suelta, es una prenda recta y tubular que se ha adaptado a múltiples usos”. En efecto, en el siglo XIX, por ejemplo, se transformó en una especie de abrigo para llevar sobre las faldas y los vestidos largos. En la década de 1860, el diseñador Charles Frédérick Worth –considerado el padre de la Alta Costura– la convirtió en una suerte de vestido corto y, más adelante, en los inicios del siglo XX, el couturier Paul Poiret y otros creadores emplearon las túnicas para resaltar las líneas verticales y estilizadas que caracterizarían el estilo previo a la Primera Guerra Mundial. Pero no fue hasta los años 60 y 70 cuando la túnica vivió un boom inusitado, modernizándose de forma integral. Aceptémoslo, es algo que debemos agradecer a los hippies.

CUANDO CALIENTA EL SOL

Los días de verano son ideales para escaparse un fin de semana a algún destino de playa o asistir a una fiesta organizada en torno a una piscina. Por ello, te damos cinco pistas para que lleves la túnica como una fashion stylist consumada.

  1. SIEMPRE CORTA // Elige un diseño que llegue justo a la cadera o, máximo, una pulgada (2.5 centímetros) por debajo de ella. Si tienen aberturas laterales, ¡mejor! La idea es que la uses con la parte inferior del bikini, shorts, hot pants, minifalda o como vestido corto. Es ideal si no tienes la cintura de Thalía o cuando no hay una óptima tonicidad muscular en el área abdominal. Recuerda que una túnica no debe ir ceñida al cuerpo, pues su objetivo es permitir la libertad de movimiento y transmitir un mood relajado y casual, de manera que las siluetas más recurrentes son las líneas “A”, Trapecio y Chemise.

  

  1. PRESUME EL ESCOTE // En “V”, redondeado, tipo boat neck o camisero es un punto importante, pues equilibra las proporciones y le otorga personalidad al patrón. Incluso hay modelos con capucha que funcionan bien si se desea proyectar un carácter más deportivo y juvenil. La zona del escote puede ir complementada con diversos elementos, como lazos, agujetas, aletillas, botonaduras (expuestas u ocultas) u otros rasgos ornamentales.

 

  1. ANALIZA LAS MANGAS // Hay tres opciones a seleccionar: largas, tres cuartos o cortas. Las primeras pueden ser ligeramente acampanadas, para que aporten movimiento y ritmo a la prenda; la segundas, de preferencia deben ser rectas o un tanto ceñidas, para garantizar un adecuado balance de volúmenes, y las terceras se sugiere que sean amplias, pues de este modo contribuyen a lograr un look inocente y, por supuesto, proporcionar una mayor frescura (aunque no necesariamente más sofisticación). Existe una regla que no falla: mientras más corta sea la túnica, más largas deben ser sus mangas.

 

  1. ELEMENTOS DECORATIVOS // Confeccionadas en la más rica variedad de colores y texturas –por lo general ligeras, como algodón, lino, ramio y mezclas sintéticas de bajo gramaje–, las túnicas constituyen un soporte para explorar una asombrosa diversidad de estampados, impresiones, técnicas y motivos gráficos. Ten en cuenta que si eliges un diseño con un print contundente, la cantidad de adornos debe ser mesurada;  por el contrario, si escoges un modelo liso, procura que  existan suficientes aspectos ornamentales (bordados, aplicaciones, plisados, alforzas, etcétera) que aporten brillo, audacia y originalidad.

 

  1. ¿CON QUÉ USARLAS? // ¿Se vale ceñirlas con un cinturón? Sí, siempre y cuando éste no sea el punto focal de la ecuación y el efecto sea desenfadado y distendido. ¿Con tacones? Si estás en la playa, quedan prohibidos; si es una pool party, procura que no sean stilettos; mejor calza kitten heels abiertos y con tiras o sandalias planas, con plataforma o tacón cuña. ¿Sombrero, gafas oscuras y bolso? Para evitar que luzcas como un catálogo andante, adopta sólo uno de estos tres accesorios y potencialízalo.

FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA TORY BURCH EN COLABORACIÓN CON MARGARET ZHANG